Los tatuajes, para mi, son una forma de dejar impreso en tu cuerpo las cosas que han sido importantes para ti, o las quie te han llenado.
Los mios, de momento, son dos:
El primero es una cruz celta, con un trisquel en el media. Mi linage gallego es algo de lo que me siento orgullosa. Me gusta como se vive en mi pais: las comidas, el misticismo que rodea muchos aspectos de la vida, el idioma, la gente, el clima...
La otra figura es una máscara Hannya, usada en el teatro japonés Noh. Esta máscara simboliza a una mujer celosa y envidiosa que se ha terminado convirtiendo en un demonio por culpa de estos defectos. Para mi significa mucho ya que en mi camino me he encontrado muchas personas así ( no solo mujeres ) y creo que es una actitid que me ha costado mucho entender.
La cruz irá en la espalda, y la máscara en las nalgas.
Ahora ya solo necesito el dinero.
Este hombre tenía mujer e hijos, a los que amaba profundamente. Sin embargo, de sus labios solo salían palabras de desprecio y odio. De sus manos, en vez de caricias, llovían puñetazos y empujones.
Cada noche, cuando se iba a dormir, se tumbaba al lado de una mujer envuelta en vendas, escayola y rencor, y se prometía a si mismo que nada de aquello se repetiría jamás.
Sin embargo, esa misma noche, mientras dormía, en hombre soñaba con recuerdos de su infancia.
Recordaba todas las enseñanzas de su niñez : golpes, odio, dolor y lágrimas.
Y entonces, cuando se despertaba a la mañana siguiente, el hombre se llenaba de violencia una vez más.
Los golpes y las malas palabrasse repetían, convirtiendo su casa en el mismo Reino del Horror en el que se había criado.
El hombre que amaba, pero que no sabía amar, se fué quedando cada día un poco más solo. Todos aquellos a los que realmente quería, bencieron poco a poco el miedo y huyeron de su Reino de Dolor.
Se quedó solo. Y solo murió, tal y como había venído a este mundo.
Y el hombre se alegró de morir ya que no tenía sentido tener una vida desgraciada, siendo un ser que, ni es feliz, ni sabe como hacer felices a los demas.
Anteayer cogí el autobús linea 15A, para bajar desde mi casa hasta plaza América. Al principio todo iba bien. Pagué mi billete, me senté atrás de todo y me puse a leer mi libro.
Diez segundos despues veo como un chaval de unos 17 años está rayando el cristal conn unas llaves para poner su nombre. Mientras tanto, sus amigo los azuzan -”venga tío, que ya solo te queda el de enfrente”-
Me empieza a hervir la sangre.
-”¿a ti te parece normal lo que estás haciendo? ¿para que rayas el cristal?”-
El grupito en pleno se da la vuelta y se me queda mirando. El tío me mira con cara de inocencia, como si no estuviese haciendo nada. Le da las llaves a su novia y deja de dañar el transporte público.
Durante los suguientes cinco minutos se dedica a rosmar diciendo que el para algo paga el billete.
¡Puto anormal! Tambien tus padres pagan una hipoteca, vete a tu casa a joder los cristales de tu cuarto de niñato con tus discos de la Scorpia y tus posters de la FHM.
Lo mejor de todo, es que medio bus los estaba viendo con cara de asco y nadie les decia nada. Lo mejor aún es que yo abrí la boca y nadie me apoyó.
El concepto de que el transporte público se paga con sus impuesto no les debió quedar muy claro.
Salí del instituto, a las 14, como todos los malditos dias de esta rutina agobiante. Caminé en linea recta hacia el metro. No hay nada que ver, nada que me llame la atención, nadie a quien desee hablar.
El cielo de Barakaldo es gris, como sus aceras, como el aire que respiro. Me acerco a la boca del metro, que me engulle, y bajo por su garganta dentada.
Como siempre, introduzco mi targeta y espero en el anden.Miro mis libros para evitar mirar a los demás mientras ellos me miran a mi. No deseo compañía, aún no.
Subo al bagón y me siento. Miro el paisaje de los tuneles euskaldunes, y ahí, en el reflejo de la ventana, hay uno ojos verdes que me acechan.
Me giro y veo a un chico moreno, de ojos verdes, al fondo del vagon, mirandome de frente.
Enseguida aparto la mirada, no hay nada ahí que pueda interesarme.
Una y otra vez el chico sube la vista y la vuelve a bajar. Inquietante.
Vuelvo a fijarme en él, está pintando un boceto, me está pintando a mi.
Azorada, vuelvo a fijarme en el. Si, me está dibujando.
Me sonrie.
Llego a mi parada, San Inacio, y me bajo.
Justo cuando el vagon arranca me doy cuenta de que estoy harta de ser gris y estar sola, de que quiero correr y volver a coger ese vagon, y que me dibuje una vez más.
Desde pequeños se nos enseña lo importante que va a ser el amor en nuestras vidas. La mayoría de las niñas (no, yo no he sido una de ellas) sueñan con una gran boda y, los niños, con encontrar una princesa a la que salvar.
¿De donde viene esos tópicos preconcevidos?
Una de sus fuentes son los cuentos tradicionales, en los que el principe siempre rescata a la pobre doncella en apuros. Son muy raras las historias de este tipo en las que la mujer tiene un verdadero protagonismo.
Por otra parte, siempre hay cierta presión social para que encuentres una pareja estable, en la franja de edad adecuada, y des los pasos apropiados (piso, casarse, niños) en el momento justo, ni antes ni después.
Además, nuestro amor no debe ser un amor cualquiera, debe tener drama, pasión, dolor, superar pruebas... sin todos estos elementos propios de una narración de estilo épico, la relación parece minisvalorada, aún por sus propios protagonistas.
No es lo que esperaban, no es para lo que han sido educados. No hay dama en peligro, ni caballeros, ni madrastras...
En nuestro mundo (ese primer mundo supuestamente mas desarrollado) las historias de amor felices y tranquilas, no tienen cabida, ni el la literatura, ni en el cine...
Buscado sobre este tema en la red encontre este libro: “El amor y Occidente” de Denis de Rougemont.
En este libro, a través del mito de Tristán e Isolda, el escritor hace un análisis de carácter que ha tomado el amor en nuestra sociedad. Repasa desde la visión occidental del sexo, matrimonio, o la monogamia, hasta los distintos tipos de personalidad que se acaban derivando alrededor de las relaciones.
Un libro imprescindible para entender que nos ha llevado, en Occidente, a mantener un tipo prototipado de amor.
No nos olvidemos en el mundo hay un monton de cultutas distintas, en las que las personas se enamoran de una forma sana y natural.
En el manga Kenshin, hay un personaje llamada Soujiro Seta.
Soujiro, siempre mantiene la calma, es amable y sonrie. Pero el interior de su corazon es un pozo de negrura huracanada.
Hay una escena en la que Soujiro se está calando en la lluvia, y Makoto Sishio le pregunta-”lloras”- y el niño sonrie y dice-”no, es la lluvia”- mientras intenta no sollozar.
Esto me lleva a pensar que todos ocultamos algo, todos hemos mentido sobre nuestros sentimientos alguna vez.
¿Para qué?
Que error o sentimiento consideramos tan terrible como para que solo nosotros podamos verlo. ¿Acaso los demás son santos impolutos que no van a saber ver en nuestros fallos un fiel reflejo de los suyos propios?.
Mentimos para ocultarnos, mientras en las profundidades de nuestra mente solo deseamos que alguien nos vea a traves de la penumbra y abrace al pequeño ser que realmente somos.
Despuesde las últimas dos semanas de mierda que he tenido, tal vez sería buena idea agradecer su apoyo a todos a los que os a tocado aguantarme.
Hay personas que parecen llegadas a tu vida con la misión de hacerla mas algo. El mas no tiene porqué ser bueno, pero está ahí. Estas son las personas que he conocido y que han hecho que ese “mas” sea algo bueno:
Mario, mi pequeñito,mi incondicional, seguramente la única persona que me conoce al 100%, despues de diez años aguantándome.
Adrián, mi musa, aunque el no lo sepa.
Mateo, mi contertulio de conversaciones enrevesadas e imposibles, que a veces parece que solo entendemos los dos.
Jorge, que es muchísimo mas de los jamás hubiese podido esperar.
Mi Lauri, que es todo un modelo de fortaleza.
Berto, cachito de pan, una de las personas mas tiernas que he conocido.
Javi, mi profe informatico particular.
Rober, con todos nuestro altibajos, ahora que estamos en un buen punto.
Natitxu, mi punto de referencia que hace que no se me olvide que soy una chica, la persona con la que puedo hablar de sexo mas libremente.
Idoia, Maider y Paquita, con las que charlo como si no nos separasen 750 km.
Enekin: que me introdujo en AD&D.
Igortxu cuando salí del hospital, fué la 1º persona con la que lloré sin tapujos.
Goizeder al que siempre, siempre voy a querer como a un hermano.
Por supuestísimo que me he dejado a un montón de personas atrás, pero este post podría ser eterno.
He vuelto hermanos, y con mi regreso llega una confesión: he visto Showgirls(1995) y confieso también, me ha gustado.
Si, he dejado atrás a los Tarantino, Takeshi Kitano, Alfred Hitchcock, Tim Burton, Riddley Scott .. y los he dejado a un lado durante hora y media para tragarme un bodrio yanqui del que he disfrutado.
¿Por qué me ha gustado? Por los siguientes puntos:
1_ no es bonita, no es como Pretty Woman, no es una mentira.
2_ ni la protagonista es tan santa ni las demás tan putas.
3_muestra el mundo del espectáculo tal y como es en Las Vegas.
4_he desarrollado la curiosa teoria de que la protagonista se vuelve loca al final, por no decir que ya antes era una psicópata.
5_las tetas de las mujeres parecen de verdad. En serio, la mayoría son pechos normales, como las de cualquier hija de vecina, y se bambolean y cuelgan. Que no parecen de plástico, en resumen.
6_ver al integrisimo Duque Paul Artreides (Kyle Maclachlan) dándolo todo, literalmente.
Confieso mi pecado hermanos, podeis confesar vosotros los vuestros.
Los leeré mientras cumplo con mi penitencia, una sesión de cine dogma.
Si no sabeis lo que es el cine dogma, mejor.
No lo busqueis en google, os lo digo por vuestro bien.
Hermanos de sangre, esa maravillosa serie de la que todo el mundo hablaba y que yo había ignorado hasta el momento.
Básicamente en la serie se relata la historia de la primera unidad de paracaidistas del ejército yanqui, y su participación en la 2º guerra mundial.
Aunque como toda obra maestra tiene sus cosas buenas y sus cosillas malas:
Cosas buenas:
-uno de los protagonistas, el mayor Winters, está muy bueno.
-a pesar de ser una producción estadounidense, se ve como soldados yanquis comete crímenes de guerra. Hay una escena que la vi y pensé –no, me jodas, que “buenos” son los yanquis- y diez segundos después dije –oh si, ahora si que está bien-.
-históricamente es extremadamente rigurosa. Los uniformes, las armas, los alimentos, la ropa de los civiles… todo está extremadamente detallado hasta la lata de melocotones.
-el guión de la serie permite seguir las estrategias militares en un combate casi cuerpo a cuerpo.
-la guerra parece una guerra, es decir, no ves lucecitas cruzando el cielo nocturno de la noche de Bagdad, ves tiros, explosiones, sangre y vísceras. Lo que pasa en una guerra de las miles que tenemos hoy en día.
-al principio de cada capitulo te ponen a los supervivientes de la compañía expresando opiniones muy interesantes.
Cosas malas:
-como Stephen Spielberg es uno de los productores, obviamente en la unidad hay un judío. No es que sea algo malo, pero la forma de meterlo en la historia no viene a cuento.
-algunos planos se hacen largos.
-la serie tiene momentos en los que se hace lenta, aunque estos no son muchos.
-se ve en los soldados cierto espíritu de lucha pero no hay ninguna actitud crítica frente a la situación.
Resumiendo, que la serie está genial, de lo mejor que he visto en lo últimos tiempos, una obra que todo el mundo debería ver.
PD: oh cielos, cuantas ideas para una futura partida de airsoft.
No entiendo las revistas supuestamente escritas para mujeres, y que quede claro que, si aun no os habéis dado cuenta, yo soy una de ellas.
La mayoría de ellas se dividen en dos categorías: las de marujeos puros y las de estilo y moda.
En las primeras podemos encontrar artículos tan “interesantes” como ‘la evolución del estilo de Doña Leticia ‘, ‘Jennifer López está embarazada’, ‘todos los secretos de la crisis del matrimonio de Guti’…
Sinceramente, aunque preferiría volver a leerme “El quijote” (odio ese tostón) a tragarme uno solo de los ejemplares del ‘Pronto’ tengo que decir en su favor que prefiero que la gente pierda su tiempo leyendo eso que criticando a la vecina.
Sospecho que, de todas formas, la mayoría hace ambas cosas.
Pero las que realmente me parecen un peligro son las segundo tipo.
Básicamente, de lo que he leído de ellas deduzco los siguientes puntos:
1_ es habitual que un número contenga un artículo hablando sobre los peligros de la anorexia, y en el siguiente te propongan la típica dieta para bajar
2_ supuestamente son feministas, pero tienen escritos en los que no hacen más que criticar las supuestas conductas típicas de las chicas.
3_ en todas se ofrecen consejos para conseguir una pareja, como si el no tenerla significase en fin del mundo.
4_ ahora que se acerca el 14 de febrero, se recomiendan regalos, pero ninguna critica la cara comercial y absurda de este día.
5_ los párrafos que se enseña como satisfacer a un hombre en la cama son numerosos, pero en los que se enseñe los placeres de la masturbación o los peligros de las enfermedades sexuales son inexistentes.
6_ se escribe mucho de las posibilidades de cambiar tu cuerpo o tu cara, pero muy poco de cómo quererse o aceptarse a uno mismo con lo que la naturaleza le ha dado.
Este tipo de revistas son nocivas y toxicas, expanden modelos de belleza que en muchos casos llegan a ser perjudiciales para la salud, y contribuyen a la creación de las “mujeres en serie creadas por
Increíblemente, además de que cada año aumentan sus ventas, el otro día me encontré la versión masculina de esta bazofia, del estilo: consigue uno abdominales perfectos, descubre como darle mas placer, depilación masculina: todos sus secretos….
Si os encontráis una de estas por la calle, no seáis cobardes, no huyáis, armaos de valor, cogerla y quemarla.
Disfrutareis viendo como se retuerce.
- Mood:
sleepy
Me encanta Christian Bale. Mucha gente es fan de un actor en concreto, yo no.
Yo soy fan de un actor concreto en una película concreto, y Christian en Equilibrium (2002) es perfecto.
Además el hombre hace una interpretación genial.
La película refleja un mundo futurista en el que un gobierno totalitario ha decidido eliminar los sentimientos mediante una droga.
Según ellos, los sentimientos fueron la clave del inicio de la 3º guerra mundial, por lo tanto es necesario eliminarlos para la supervivencia de la raza humana.
También prohíben el arte, la música, todo lo que huela a emoción humana.
La película realmente vale la pena, nunca entenderé porque no la han doblado y distribuido en el estado español, misterios de marketing.
Hay una escena, al final de la película, en la que un Christian Bale con un traje blanco ensangrentado, entre en un cuarto lleno de televisores a ambos lados, y empieza a dispararles a dos manos cruzando y separando los brazos para cada par de ellos.
Luego esta la escena en la que hace un simulacro de kendo, o en la que salva a un perro,
Su mirada perdida cuando acaricia una barandilla…
Ummmhhh, Christian….
