En Vigo, alias Marbella2, la planificación urbanística deslumbra por su ausencia.
En el Casco Viejo vigués teníamos una enorme y maravillosa terraza desde la que se veía el mar, el puerto… una vista preciosa.
Y ahora, gracias a la prevaricación tenemos, tapando el mar, un “maravilloso” centro comercial de acero en tonos verdes y grises.
Lo mejor de todo es que tenemos que escuchar patrañas como que ese monstruo seudo-modernista está adaptado al entorno.
Bien, pues pese a todo mi desprecio por ese artefacto, el día de la inauguración, a las 3 de la tarde, ahí estaba yo.
Mis tíos querían comprar un ordenador nuevo a mi primo así que me toco de hacer de asesora técnica.
Después de dar mil vueltas, de convencer a mi tía para que se gastase un poco mas de dinero y hacer justo lo contrario con mi primo, por fin me pude ir a ver DVD’s.
Y lo primero que encontré fue el ultimo cd de Korn por 15€, cinco menos que en el resto de los sitios. Mis únicos cd´s originales son los de Korn y los de Rammstein, que para eso vale la pena escuchar sus letras.
Después encontré las cuatro películas de Alien por 35€, y abandoné a Jonathan Davis y a los otros.
Pero
Y ahí empezó mi dilema: Sigourny o Shingi (ganó Sigourny), Alien o ángeles (ganaron los hijos de Giger) y al fin, japoneses o americanos (ahí ganaron los japoneses).
Le di la vuelta a la caja nipona para dejarla en su sitio y entonces vi que estaba doblada al galego y Evangelion ganó por goleada.
58’99€ Sabía que tenía que haber huido del maldito y horripilante nuevo centro comercial de la marítima ciudad olívica.
Soy una pobre parada hasta junio, y no puedo desperdiciar mis ahorros en frikadas.
Esta última frase me la voy a repetir muchas muchas veces, a ver si asi lo asumo de una vez.
